Las mareas de la comprensión

Los niños estaban sentados cerca del mar, observando las olas del océano desde el precipicio y escuchando la dulce voz de la Abuela que hilaba un cuento. La Abuela les mostró los sonidos de las mareas que vivían dentro des las conchas de su cesto, contando a los pequeños cómo las conchas habían enseñado a la Tribu Humana a escuchar a sus sentimientos.

Uno de los curiosos pequeños preguntó algo, y la Abuela respondió llevando al grupo a la orilla. A lo largo del camino ella hizo que cada niño recogiese una flor. Después, La Anciana pidió a los niños que lanzaran sus flores al mar, explicando que los sentimientos de cada uno serían enviados al mundo, pero que un día volverían a ellos.

Los niños miraron cómo unas flores se ahogaban, otras se revolcaban en la tierra, y algunas, que no se habían lanzado bastante lejos, quedaban en la arena esperando que la marea ascendente se las llevara. La Anciana explicó que, al igual que las flores en la orilla, los buenos sentimientos debían ser lanzados lo bastante lejos en los mares de la vida para que fueran compartidos, ya que, en caso contrario, los sentimientos no podrían volver a ellos como bendiciones. Las flores que se ahogaron representaban los malos sentimientos que debían ser purificados por lágrimas saladas. La Abuela explicó que los sentimientos destinados a herir a los demás no debían ser enviados al mundo porque éstos, también volverían finalmente al que los había enviado. Las flores que montaron en las cimas de las olas representaban la imagen poderosa de todos los sentimientos de la vida. Estos sentimientos reflejaron la risa y las lágrimas que eran compartidos con otros. Estos sentimientos compartidos fluyeron, como el flujo y el reflujo de los mares, hasta que las mareas de la comprensión los trajeron de nuevo a la orilla que el corazón llamaba casa.

Historia de los indios americanos

 

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El genuino poder

Un hermoso texto para reflexionar:

“El genuino poder tiene que ver con la congruencia y con las cinco libertades:

  • la libertad de ver y escuchar lo que está aquí en lugar de lo que se supone que debería estar;
  • la libertad de sentir lo que se siente en lugar de lo que debería sentirse;
  • la libertad de decir lo que uno siente y piensa si lo elige en lugar de impostarse;
  • la libertad de pedir lo que se quiere en lugar de pedir permiso; y
  • la libertad de arriesgar en lugar de optar únicamente por estar seguro”

Virginia Satir

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Seleccionadas para hoy…

  • “Si uno es diferente está condenado a la soledad.”  Aldous Huxley.
  • “Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos.” El principito.
  • “Lo único imposible es aquello que no intentas.”
  • “Vive tu vida como si subieras una montaña. De vez en cuando mira hacia tu alrededor y admira las cosas bellas en el camino. Sube despacio, firme y disfruta cada momento hasta llegar a la cumbre.” Harold V. Melchert.
  • “La belleza del mundo natural está en los detalles.” Natalie Angier.
  • “La naturaleza siempre lleva los colores del espíritu.” Ralph Waldo Emerson.

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  • “Jamás es demasiado tarde para intentar lograr aquello que de verdad siempre deseaste.” Kalymnos, Greece.⁣
  • “No se atrapa una trucha con pantalones secos.” Miguel de Cervantes.
  • Nada dura para siempre, ni siquiera tus problemas.” Arnold H. Galsow.
  • Hay algo más importante que la lógica: la imaginación.” Alfred Hitchcock.
  • “Persigo la felicidad. Y la montaña responde a mi búsqueda.”Chantal Maudit.
  • “La cosa más difícil en la vida es conocerte a ti mismo.” Tales.
  • “Al final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino qué habéis hecho.” Jean de Gershon.
  • “Solo hay un camino hacia la felicidad y es cesar de preocuparse por cosas que están fuera del alcance de tu voluntad.” Epícteto.

Sembrando las semillas de la esperanza

Jane Goodall nos comparte en este vídeo un interesante mensaje para reflexionar:

“Si realmente quieres algo, y realmente trabajas duro, y aprovechas las oportunidades, y nunca te rindes, encontrarás una manera”.

A través de sus experiencias Jane deja entrever aspectos clave de una educación que promueve el empoderamiento de l@s jóvenes y niñ@s:

  • Curiosidad, hazte preguntas.
  • Encuentra las respuestas por tí mism@.
  • Comete errores pero no te rindas.
  • Aprende de tu paciencia.

La naturaleza habla…

Una nueva forma de capacitar a las sociedades para cuidar de forma responsable y sostenible la naturaleza,​ para el bienestar de la humanidad.

El momento oportuno

“El momento oportuno es un regalo. Por eso hay que esperar a que llegue.

¿Cómo sabemos si ha llegado? Lo sabemos por la fuerza y la capacidad de hacer y decidir por fin lo que desde hace tiempo venía perfilándose como inaplazable, pero que por las circunstancias no pudo acometerse ni llevarse a término.

Por eso el momento oportuno es esperado por muchos al mismo tiempo. Sólo cuando muchos sienten que ha llegado, hace posibles los pasos decisivos.

Pero a menudo le precede una crisis que impacienta a muchos. En la impaciencia, la espera y esperanza de que finalmente suceda algo, crece la fuerza necesaria para la acción”

Bert Hellinger

almendros en flor

El árbol confundido

Había una vez, en algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.

Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: ¡No sabía quién era!

Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano: “Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosísimas manzanas, ¡ves qué fácil es!” “No lo escuches”, exigía el rosal. “Es más sencillo tener rosas y ¡ves qué bellas son!”

Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: “No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la Tierra. Yo te daré la solución… No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tú mismo, conócete… y para lograrlo, escucha tu voz interior.” Y dicho esto, el búho desapareció.

“¿Mi voz interior?… ¿Ser yo mismo?… ¿Conocerme?…” Se preguntaba el árbol desesperado, cuando de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: “Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje… Tienes una misión: ¡Cúmplela!”

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de si mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

Y el árbol se preguntaba al ver a su alrededor, ¿Cuántos serán robles que no se permiten a si mismos crecer?… ¿Cuántos serán rosales que por miedo al reto, sólo dan espinas?… ¿Cuántos, naranjos que no saben florecer?

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