La revolución de los valores

Hoy os comparto un interesante vídeo donde Peter Joseph nos conduce a reflexionar sobre aspectos importantes de nuestros días como la forma en que actualmente «habitamos» el mundo.

Peter nos propone cambiar nuestra forma de pensar acerca de nosotr@s mis@s y del mundo si queremos progresar y resolver los problemas actuales.

Habla de como la simbiosis de la especie humana y la relación sinérgica de nuestro lugar en el mundo físico confirma que no somos entidades separadas en ningún aspecto. Por lo que está en nuestra mano decidir que acciones tomamos a partir de ahora.

Coaching de equipos ¿Para qué sirve?

Se diferencia del coaching individual en que, como su propio nombre indica, va destinado a un grupo de personas.

Por eso, a la hora de llevarlo a cabo tendremos que seguir siempre unos pasos claves para que el proceso nos garantice el éxito en los resultados obtenidos:

  • Es posible que cada persona tenga una visión, imagen o perspectiva diferente de la realidad. Por tanto el primer paso para trabajar será identificar la realidad del equipo.
  • Una vez identificada esta realidad, comenzaremos a construir conjuntamente el objetivo hacia donde queremos ir.
  • Tras situar estos dos puntos, del que partimos y al que queremos llegar, es el momento de trazar un plan de acción.
  • Y tras definirlo y especificarlo pasaremos al seguimiento de este plan de acción, donde observaremos que funciona, que no, etc…

La metodología del proceso esta fundamentada en el equipo como la suma de las personas que lo componen, potenciando la diversidad como elemento que favorece desarrollar el rendimiento del equipo hasta su máximo potencial.

Una herramienta muy útil para tomar conciencia de las fortalezas y debilidades del grupo, así como para mejorarlas.

«La fuerza reside en las diferencias, no en las similitudes»  Stephen Covey

equipo

Un gazpacho equilibrado.

En el anterior post comentaba que cada persona que tiene un fogón al alcance de la mano desarrolla su creatividad y además deja fluir sus emociones en la tarea, pues igual ocurre con nuestra vida. Uno tiene que dar de sí el máximo posible y llegar a ser lo mejor de el mismo, porque entre otras cosas se lo debe a si mismo. Es como un gazpacho, te lo puedes comer sin guarnición pero no es lo mismo, ¿porque conformarnos?

Nosotros tenemos aspectos a los que no damos salida y que nos hacen mantenernos en la zona de seguridad, cuando dejamos por ejemplo que el miedo crezca la confianza se hace pequeña. Tenemos que enfocarnos a hacer crecer la confianza y no pararnos a intentar hacer desaparecer el miedo puesto que en su lugar aparecerán otros obstáculos.

En ocasiones estos obstáculos se potencian entre ellos, la inseguridad y el miedo por ejemplo se llevan bien juntas, y además atemorizan nuestras demás habilidades. Hay que equilibrar el gazpacho trabajando en potenciar aquel ingrediente que es bueno para nosotros y al hacerlo nos daremos cuenta que los nocivos comienzan a hacerse pequeños.

Pasar a la acción es lo que mas cuesta ya que tenemos que abandonar nuestra receta original, ser diferentes, innovar, nadar contra corriente,….y cocinarnos nosotros mismos el gazpacho con perseverancia y tenacidad.

Y ahora comparto con vosotros la receta de mi abuela del gazpacho tipico de Almería, que como os comenté es la tierra de mi familia:

 Ingredientes: 1 litro de agua, 1 pepino, 1 cebolla, aceite de oliva, vinagre y sal.

Preparación: En un cuenco ponemos agua fría, un chorreón de aceite, otro de vinagre y sal a gusto. Se pica el pepino y la cebolla y se le añade al cuenco. La guarnición es opcional, en caso de prepararla los ingredientes son: pimientos, huevo duro, tomate y pan frito, todo ello partido en cuadraditos.

Espero que os guste.