Dos amigos

Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto. En un determinado punto del viaje discutieron, y uno le dio una bofetada al otro. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomo un estilete escribió en una piedra: HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA.
Intrigado, el amigo preguntó: ¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?

Sonriendo, el otro amigo respondió: «Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargaran de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo».

 

Land art 60

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Cuando se lleva a los amigos en el alma.

A MIS AMIGOS – Alberto Cortez.

Preciosa canción que describe la relación de amistad como un barco frágil de papel que tiene aferrado a su timón por capitán y timonel: un corazón.


Algo más que besos y abrazos.

Ayer tuve la oportunidad de comprobar que la solidaridad esta arraigada en los más pequeños de nuestra sociedad. Me encontraba en casa de unos amigos y charlando con sus hijos descubrí que no todo está perdido, su generosidad hacia los demás esta presente y hoy la comparto con vosotros.

Victoria me mostraba lo importante que es la amistad para ella con el siguiente dibujo.

Cuando me explicó que había dibujado, me acerco a un lugar donde los niños a través de la amistad se preocupan unos por otros y viven bajo un arcoíris de colores que les protege.

Borja, de 7 años me comentaba lo bueno que es ayudar a los demás cuando más lo necesitan, ya que cuando hacemos esto, entonces podemos disfrutar todos juntos.

El dibujo que me regaló habla de esto y lo muestra claramente.

Y Mencía que es la narradora del grupo me contaba la siguiente historia:

«Había una vez un niño que estaba solo en el recreo y todos sus amigos estaban jugando. Entonces uno le miró a los ojos y vio que estaba el niño muy triste.Se acercó a él y le dijo ¿Quieres jugar conmigo? El niño le dijo que si y luego todos se fueron a jugar juntos. Y el niño ya estaba contento».

Mencía me comentó que esto ha pasado alguna vez en su cole y que hay que estar atento por si algún niño esta triste para ayudarle. En su opinión no es suficiente querer a los demás dándoles besos y abrazos, hay que demostrar el cariño también estando pendiente de los demás y ayudándoles cuando más lo necesitan.

¿Qué más puedo añadir? Toda una lección la que aprendí ayer de estos tres pequeños que además me motiva para continuar con la ilusión de que nos espera un buen futuro.