Encontrándonos

la belleza de lo pequeñoVivir no consiste únicamente en descubrir y responder a lo que está fuera, también consiste en observar qué y cómo resuena todo ello dentro de cada un@ de nosotr@s, a la vez que ponemos nuestra atención en elegir como responder ante ello.

Entender lo que sucede en un@ mism@ y, como llegar a entender y entenderse con los otr@s es parte de la vida.

Los conflictos son un regalo para provocar la reflexión sobre un@ y lo que acontece. Pueden ser un punto de partida importante para realizar un trabajo interior clave, si aprovechamos la información que nos dan, para detectar actitudes y valores que afloran en ellos y que han de ser reconocidos para el conocimiento y bienestar personal o grupal.El conflicto vivido como oportunidad nos ayuda a aprender, compartir percepciones, sentimientos y crecer.

Toda vida verdadera es encuentro, ser human@s supone aceptar nuestra interdependencia como miembros de la comunidad, reconociendo que nos necesitamos l@s un@s a l@s otr@s.

La apertura, la escucha, el silencio, la reflexión, la flexibilidad mental, la intuición… son elementos que favorecen bucear en nuestro mundo interno para conocerlo, entenderlo y acogerlo. Aquello que conocemos de nuestro propio mundo interno puede ayudarnos a saber cómo hacer y qué decir, para que también los demás, desde sí mismos, vayan poniendo nombre a aquello que piensan, sienten, viven o experimentan dentro del suyo.

Cuando ponemos en marcha nuestro autoconocimiento, autocontrol, automativación y empatía damos forma al encuentro, haciendo que los demás se sientan a gusto, mejoramos nuestra destreza y conseguimos una interacción fluida.

“Tened el corazón abierto tanto tiempo como podáis y sobre todo a vosotr@s mism@s. Sed generos@s, buen@s y hospitalari@s” Morrie Schwartz

 

 

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La confianza educada

Interesante charla TED de Vicki Bernadet que quiero compartir hoy con vosotros y que trata sobre la importancia de aumentar la sensibilización, la prevención, la atención a diferentes colectivos como adultos, personas con discapacidad, niños y niñas víctimas de abuso.

Uno de cada cinco niños en España sufre abuso sexual antes de los 18 años y el 85% de los casos el depredador es una persona del entorno de confianza (familia, escuela, parroquia). Vicki explica que en primer lugar es urgente reconocer que este fenómeno existe y puede afectar a cualquier familia, y después hay que educar la confianza del niño.

 

Meditación en vez de castigos en el aula

La escuela Robert W. Coleman, en Baltimore  han optado por una estrategia distinta en sus aulas y están teniendo mejores resultados que nunca con sus alumn@s.

En vez de castigar a los niñ@s, tienen una sala llamada “Momento Consciente” donde practican la meditación cuando hay alguna dificultad en el comportamiento.

La escuela dice que el programa ha ayudado a reducir los problemas de conducta.

Os invito a incorporarlo en vuestros centros.

Memoria y emoción

Hoy recuperamos en este post la figura de Gordon H. Bower un investigador que a lo largo de los últimos 25 años ha aportado importantes datos sobre el modo en el que los estados afectivos influyen sobre nuestros procesos cognitivos. Deseamos que lo disfruteis.

Sus investigaciones ponen de manifiesto que la percepción, la atención, el aprendizaje, el recuerdo y los juicios que hacemos sobre los acontecimientos cotidianos pueden estar muy influenciados por los estados de ánimo que sentimos cuando tienen lugar esos procesos cognitivos.

Es cierto que podemos ser objetivos y analíticos, que podemos reflexionar fríamente sobre la realidad, pero muchas de nuestras decisiones e interpretaciones de los acontecimientos están influenciadas por nuestros afectos y estados de ánimo. En muchos casos, incluso, los justifican.

Bower realizó investigaciones sobre nuestra manera de almacenar y evocar los recuerdos dependiendo del estado de ánimo. Pidió a una serie de personas que memorizasen listas de palabras pasando por diferentes estados de ánimo. Luego, observó sus diferencias a la hora de recordar estas palabras, mientras pasaban también por diversos estados de ánimo. De esta manera encontró una tendencia a recordar con mayor facilidad los elementos memorizadas en un estado de ánimo semejante al que tenemos en el momento de evocarlas. Estando tristes, evocaremos más fácilmente ideas o vivencias que se guardaron en la memoria estando nosotros tristes, y lo mismo pasa con otros estados de ánimo.

Del mismo modo, nuestro estado de ánimo afectará en el momento de seleccionar qué es lo que guardamos en la memoria: cuál es aquella información que será más importante para su posterior recuperación. Así, estando de buen humor prestaremos más atención a las cosas que valoramos como positivas, y serán estos recuerdos los que más fácilmente se evoquen después.

Os invitamos a conocer más sus investigaciones, profundizar en ellas ya que aportan datos curiosos sobre la relación entre el estado de ánimo, el recuerdo emocional de la memoria, el efecto aprendizaje y la codificación de la información.

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Un docente, una oportunidad

Hoy os traigo un video en el que un profesor tras ver la película “El discurso del rey” tiene una idea que quiere proponer a uno de sus alumnos.

La ponen en práctica y este es el resultado…

 

 

Navegando por el mundo emocional

La palabra emoción viene de la palabra latina “emovere”, que significa “poner en movimiento”. Las emociones nos mueven, nos traen significados diversos. Es  clave   reconocerlas y traducir la información que nos aportan.

Las emociones van y vienen como olas del mar. Y hay días en los que hay bandera roja y es peligroso bañarse, otros días nos podemos adentrar y bañarnos tranquilamente porque el mar esta en calma, entonces hay bandera verde.

Los pensamientos brotan a lo loco, quitándose el sitio unos a otros. Suelen llevarnos a actuar de un modo u otro, de ahí la importancia de observarlos y no enredarnos en ellos.

Nuestra mente es muy parecida a un mar. Observándonos podemos ser conscientes de cómo están las olas y aprender a responder desde la calma, en lugar de reaccionar de modo automático.

No podemos elegir que nos sucede, pero si podemos elegir cómo respondemos a ello. No podemos hacer que desaparezcan las olas, pero podemos aprender a navegarlas y a bucear en el silencio del mar.

“La habilidad de hacer una pausa y no actuar por el primer impulso se ha vuelto un aprendizaje crucial en la vida diaria” Daniel Goleman

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Los ciegos y el elefante

Hoy comparto con vosotros un relato que ilustra cómo la gente percibe verdades distintas en base al tamaño del marco.

Un grupo de ciegos toca un elefante para descubrir lo que es. Cada uno de ellos toca solo una parte del cuerpo del animal. El hombre que le toca la trompa dice “El elefante es como el tronco de un árbol”. El hombre que le toca el colmillo dice “El elefante es como un tubo macizo”. El hombre que le toca la cola dice “El elefante es como una cuerda”. El hombre que le toca la pata dice “El elefante es como una columna”. 

Todos describen el mismo animal, cada uno desde su punto de vista, limitado en su perspectiva. Si no tenemos en cuenta la perspectiva de los otros los malentendidos sobre lo que es la realidad podrían intensificarse y crear una situación en la que cada uno cree tener razón y que el otro está equivocado, cuando en realidad cada uno experimenta tan solo una dimensión de una verdad mayor.

Flores en la ventana