Efímero y Eterno

Este ejercicio es una herramienta que facilita la práctica del estado de conciencia llamado «atención plena» y ayuda a profundizar en el proceso de autoconocimiento.

Pintar una flor efímera puede ser obra de muchísimo tiempo. Lo que te propone esta práctica es precisamente eso: que pases mucho tiempo en una ilustración, que vivas muchos días y semanas con ella. Es un ejercicio de paciencia para qué, a través de tu plena presencia en cada instante, experimentes lo eterno que se revela en la fugacidad.

Paciencia significa «estar ahí, sin esperar resultados» a través de la paciencia te brindas la oportunidad de presenciar cómo la vida surge, en toda su plenitud, desde la inagotable y poderosa fuente del momento actual.

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La primera parte de esta práctica consiste en no pintar el cactus y el pájaro. Vuelve a esta ilustración un día y otro, contémplala, pero no la pintes. Solo obsérvala en su perfecto estado inacabado, en su potencialidad.

Y, al mismo tiempo, contempla en ti lo que sientes, piensas, crees, esperas, dices, imaginas, recuerdas… constatando también la infinita potencialidad de tu conciencia, que ofrece espacio para que todo esto pueda manifestarse.

Cuando en tu mente ya no haya nadie que espere nada, regálate la experiencia de pintar la ilustración.

¿Aprendizaje o Recreo?

Ba003lance del año según Mamerto Menapace (Monje Benedictino)

“Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría mas que ver con cuanto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos. Por eso, no deberíamos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son solo instancias de aprendizaje.

Nos cuesta mucho entender que la vida y el como vivirla depende de nosotros, el como enganchamos con las cosas que no queremos, depende solo del cultivo de la voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero esta en mi voluntad el poder hacerlo”

Desde «Un laberinto de emociones» os deseo un 2015 donde descubrir con creatividad nuevas formas de hacer las cosas. Confianza en vuestros sueños y perseverancia para hacerlos realidad. ¡Feliz Navidad!

Ana